La industría farmacéutica, sí, esa gran parte que se dedica a la investigación, a la elaboración de medicamentos destinados a mejorar la salud y la calidad de vida de la población humana. Resulta paradójico que estas empresas atenten contra los derechos humanos de una forma tan cruel. El abuso de poder, el dinero, hacen que en ocasiones las empresas farmacéuticas jueguen con algo tan delicado como la salud de las personas. Muchos son los casos en los que las propias empresas han constituido un obstáculo para que millones de personas no tengan acceso a medicamentos que son esenciales para el tratamiento de sus enfermedades. Además, los principios éticos y la transparencia de estas farmacéuticas en ocasiones brillan por su ausencia.
Ayer estuve ojeando un libro “El libro negro de las marcas”, de Werner y Weiss, publicado en el año 2003 y que relata cómo muchas empresas han pisoteado descaradamente los derechos humanos y sin embargo siguen siendo líderes en su sector, siguen siendo empresas fuertes con millones de clientes y grandes beneficios. Y el resto del mundo mientras tanto miramos para otro lado, como si ya no tuvieramos corazón.
Aquí os dejo la información sobre algunas farmacéuticas, extraída del libro negro de las marcas:
AVENTIS
“Our Challenge is Life”
Productos, marcas
Medicamentos: Amaryl, Arelix, Batrafen, D-Fluoretten, Delix, Dematop, Euglucon, Fluoretten, Insuman Comb, Isocillin, Lasix, Novalgina, Rulid, Taxotere, Telfast, Ximovan.
Vacunas de la filial Behring, por ejemplo contra el sarampión, las paperas, la difteria, la tos convulsa, la polio, la gripe, la hepatitis
Elementos de diagnóstico: tests de SIDA, tests de abuso de drogas, entre otros
Cicatrizantes, derivados plasmáticos, coagulantes, aditivos para el ganado
Herbicidas (Liberty, Balance) e insecticidas (Temic, Decis)
Imputaciones
Financiamiento de ensayos clínicos no éticos, trabas a la fabricación y comercialización de medicamentos vitales en un país en desarrollo.
Aventis fue fundada en 1999 a partir de la fusión de la alemana Hoechst AG y la francesa Rhóne-Poulenc S.A. Su actividad comercial se concentra en los rubros de salud y alimentación. Los comienzos de Hoechst AG se remontan al siglo XIX, a una fábrica de pintura de Hóchst (suburbio de Francfort a orillas del Meno) En 1925, Hoechst se unió a otras empresas químicas para formar la IG Farben. Esta corporación colaboró con los crímenes del nazismo, por ejemplo empleando una gran cantidad de trabajadores extranjeros, prisioneros de guerra y personas sometidas a trabajos forzados; y fabricando el gas Zyklon B, para aniquilar judíos en los campos de concentración. Luego de la Segunda Guerra Mundial, la IG Farben se fragmentó en tres empresas independientes: Bayer, BASF y Hoechst. Según lo denunciado por la Coordinación contra los Peligros de Bayer, las sucesoras no brindaron una indemnización adecuada a las víctimas y parecen no tener intención de hacerlo.
A comienzos de 2001, Hoechst Marión Roussel (integrante del grupo Aventis) y otras 38 empresas de la industria farmacéutica demandaron al Gobierno sudafricano por violar el derecho de patentes. ¿Cuál era el “delito” de los sudafricanos?: en 1997 habían sancionado una ley que permitía tratar a los enfermos de SIDA con medicamentos baratos. La demanda finalmente fue retirada el 19-4-2001, cuando el hecho amenazaba con transformarse en un bochorno para las relaciones públicas internacionales de las empresas. Los activistas contra el SIDA habían acusado a los laboratorios de privilegiar “el rédito económico por sobre las vidas humanas”. En la década del 90, Hoechst Marión Roussel financió un ensayo clínico de alcance internacional junto al grupo anglo-sueco AstraZeneca. El test giraba en torno al ramipril (inhibidor ACE y componente del Delix, un producto de Aventis contra la hipertensión) La crítica apunta a la empresa y a los médicos involucrados -entre ellos, 31 profesionales alemanes-, señalando que numerosos pacientes se vieron privados del tratamiento correspondiente y que, probablemente por eso, sufrieron daños. En el Hospital Nyiró Gyula de Budapest, Hoechst Marión Roussel financió un estudio con la sustancia experimental M100907/3004, durante el cual muchos pacientes esquizofrénicos no recibieron ningún medicamento eficaz. Según la Declaración de Helsinki, suscripta por la Asociación Médica Mundial, está prohibido tratar enfermedades graves sólo con un placebo cuando ya existen medicamentos de eficacia comprobada. En julio de 1999, Hoechst Marión Roussel interrumpió el desarrollo de la sustancia M100907/3004, habida cuenta de que, en definitiva, era ineficaz para las esquizofrenias agudas.
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BAYER AG
“Éxito con aptitud y responsabilidad”
Productos, marcas
Medicamentos para personas: Adalat, Aktren, Alka Seltzer, Aspirina, Canesten, Ciprobay, Glucobay, Glukometer, Lefax, Lipobay, Saroten, Talcid y Trasylol, entre otros
Medicamentos veterinarios: Baytril (antibiótico), entre otros
Herbicidas e insecticidas de uso doméstico: Autan, Baysiston, Gaucho y Tamaron, entre otros
Imputaciones
Importación de materias primas desde regiones con conflictos bélicos, financiamiento de ensayos clínicos no éticos, trabas a la fabricación y comercialización de medicamentos vitales en un país en desarrollo, comercialización de peligrosos herbicidas.
Bayer es una de las empresas más grandes del mundo dentro de la industria química y farmacéutica. En 1925, Bayer se unió a otras empresas químicas para formar la IG Farben. Esta corporación colaboró con los crímenes del nazismo, por ejemplo empleando una gran cantidad de trabajadores extranjeros, prisioneros de guerra y personas sometidas a trabajos forzados; y fabricando el gas Zyklon B, para aniquilar judíos en los campos de concentración. Luego de la Segunda Guerra Mundial, la IG Farben se fragmentó en tres empresas independientes: Bayer, BASF y Hoechst. Según lo denunciado por la Coordinación contra los Peligros de Bayer, las sucesoras siguen sin brindar una indemnización adecuada a las víctimas. Bayer también posee un 30% del paquete accionario de Agfa Gevaert, la empresa belga de fotografía. A comienzos de los años ‘80, la división farmacéutica de Bayer ocupó los principales titulares en los periódicos cuando se descubrió que el soborno a los médicos era una práctica cotidiana de la firma.
En la década del 90, Bayer financió dos grandes ensayos clínicos en los cuales se probó el antihipertensivo llamado nitrendipina. Durante años, miles de pacientes no recibieron ningún medicamento eficaz, sino un placebo. Bayer y los médicos involucrados se arriesgaron así a que numerosos pacientes sufrieran ataques de apoplejía o infartos de miocardio. A comienzos de 2001, Bayer y otras 38 empresas de la industria farmacéutica demandaron al Gobierno sudafricano por violar el derecho de patentes. ¿Cuál era el “delito” de los sudafricanos?: en 1997 habían sancionado una ley que permitía tratar a los enfermos de SIDA con medicamentos baratos. H. C. Starck, una filial de Bayer, produce y comercializa polvos metálicos y cerámicos (entre otros, tántalo) Este metal desempeña un papel clave en la fabricación de teléfonos celulares, computadoras y otros productos de alta tecnología. Alrededor de una quinta parte de las existencias mundiales se obtienen en el Congo -por lo general en condiciones inhumanas- a partir de un mineral llamado coltan. Valiéndose en buena medida de intermediarios, la filial de Bayer compra aproximadamente la mitad del coltan congoleño. De ese modo contribuye a mantener una guerra que desde 1998 ha costado la vida a 2,5 millones de personas y muestra una absoluta falta de escrúpulos. Bayer es uno de los mayores productores de medicamentos veterinarios. Entre otros productos, comercializa el antibiótico Baytril. Ante su uso, pueden sobrevenir agentes patógenos resistentes, que en los seres humanos ya no son tratables.
En numerosos casos, los herbicidas de Bayer ocasionaron severos daños en personas o animales, sobre todo en el denominado Tercer Mundo. Por ejemplo, Baysiston (utilizado en el cultivo del café), Gaucho (para el girasol) y el peligrosísimo nematicida fenamifos (Nemacur).
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BOEHRINGER INGELHEIM GmbH
“Visión y liderazgo”
Productos, marcas
Medicamentos para personas: Adumbran, Berodual, Bisolvon, Buscopan, Buscopan plus, Dixarit, Dulcolax, Fucidine, Laxoberal, Mucosolvan, Rhinospray, Silomat, Spasmo Mucosolvan, Thomapyrin
Medicamentos veterinarios: Matacam (contra dolores posoperatorios e infecciones caninas), Vetmedin (para una mejor circulación sanguínea en los perros)
Imputaciones
Comercialización de medicamentos ineficaces, trabas a la fabricación y comercialización de medicamentos vitales en un país en desarrollo.
Boehringer Ingelheim fue fundada en 1885 en Ingelheim. Esta multinacional, que opera en todo el mundo, realiza el 95% de sus negocios con medicamentos para personas y una pequeña parte a través de medicamentos veterinarios.
El producto de marca más conocida es Thomapyrin: con 17,6 millones de envases vendidos, fue el medicamento más utilizado en Alemania durante el año 2000. La mixtura allí contenida, realizada a partir de tres sustancias activas diferentes, es clasificada por la consultora en medicamentos Bittere Pillen (Pildoras Amargas) como “no aconsejable”.
A comienzos de 2001, Boehringer Ingelheim International GmbH, su filial estadounidense Ingelheim Pharmaceuticals Proprietary Limited y la filial Dr. Karl Thomae GmbH iniciaron una demanda junto con otros laboratorios, acusando al Gobierno sudafricano de violar el derecho de patentes. En 1996 se descubrió que los datos sobre el efecto positivo del Asasantin (un medicamento de Boehringer Ingelheim) habían sido falseados. La información provenía de 438 pacientes completamente inexistentes. El médico a cargo del estudio había recibido 1,2 millones de marcos por su trabajo, pero Boehringer Ingelheim, a pesar del engaño, no reclamó la devolución del dinero. En 1999 Asasantin fue recomendado en la Deutsche Árztezeitung (Revista Médica Alemana) como un medicamento eficaz. Sin embargo, la sustancia activa contenida en el Asasantin es el dipiridamol, comercializado desde 1951 y catalogado por los manuales norteamericanos ya desde mediados de la década del 80 como “absolutamente ineficaz“.
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BRISTOL-MYERS SQUIBB COMPANY
“Para nosotros rigen los máximos estándares éticos y morales”
Productos, marcas
Medicamentos: Ampho-Moronal, Fosinorm, Iscover, Lopirin, Multilind (ungüento), Pravasin, Sotalex, Volon Amlodipin
Imputaciones
Financiamiento de ensayos clínicos no éticos, trabas a la fabricación y comercialización de medicamentos vitales en un país en desarrollo.
En 1887, William McLaren Bristol y John Ripley Myers invirtieron su dinero en una pequeña y alicaída firma de medicamentos del estado de Nueva York. De allí surgió la corporación farmacéutica Bristol-Myers, que en 1989 se unió a Squibb para conformar el por entonces segundo productor mundial de medicamentos. Al igual que en el caso de Bristol-Myers, los comienzos de Squibb se remontan al siglo XIX, cuando fue fundada en Brooklyn (Nueva York) como una empresa farmacéutica. Desde hace muchos años, Bristol-Myers Squibb es una de las empresas más rentables de los Estados Unidos. Opera principalmente en el campo de los fármacos, pero ya ha ganado también mucho dinero en el sector de la cosmética (mediante la marca Clairol) y con productos alimenticios para personas alérgicas (utilizando la marca Mead Johnson) En los últimos años, Bristol-Myers Squibb realizó grandes inversiones dentro del rubro farmacéutico a fin de desarrollar “drogas para el mejoramiento del desempeño”. A comienzos de 2001, Bristol-Myers Squibb y otras 38 empresas de la industria farmacéutica demandaron al Gobierno sudafricano por violar el derecho de patentes.
Durante los últimos años, Bristol-Myers Squibb financió varios ensayos en esquizofrénicos. A raíz de estos tests, muchos pacientes no recibieron ningún medicamento eficaz, sino simplemente un placebo. Según la Declaración de Helsinki, suscripta por la Asociación Médica Mundial, está prohibido tratar enfermedades graves sólo con un placebo cuando ya existe un medicamento probado.
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GLAXOSMITHKLINE
“Comprometidos con la salud y el bienestar de la gente en los países en desarrollo”
Productos, marcas
Medicamentos: Cholecysmon, Flutide, Imigran, Retrovir, Serevent, Sultanol, Twinrix, Viani, Zantic, Zovirax, Zyban, Zyloric
Productos para el cuidado dental: pasta dentífrica y enjuague bucal Odol, cepillos de dientes Dr. Best
Complejos vitamínicos y productos minerales de Abtei
Imputaciones
Financiamiento de ensayos clínicos no éticos, trabas a la fabricación y comercialización de medicamentos vitales en un país en desarrollo, comercialización de un medicamento de dudosa eficacia.
Tras un proceso de unos 150 años y la fusión de varias firmas, GlaxoSmithKIine se consolidó como una de las mayores empresas farmacéuticas en el mundo entero. La última gran fusión tuvo lugar en el año 2000 entre GlaxoWeIlcome y SmithKIine Beecham. Algunas marcas famosas de la compañía son Zovirax (un medicamento contra los herpes), Retrovir (contra el SIDA) y Zyban (para dejar de fumar) En Alemania, desde hace 100 años, Odol es una marca tradicional de artículos destinados a la salud dental.
A comienzos de 2001, tres firmas pertenecientes al imperio GlaxoSmithKIine (Glaxo Wellcome South África, SmithKIine Beecham Pharmaceuticals Proprietary Limited y SmithKIine Beecham) y otras empresas de la industria farmacéutica demandaron al Gobierno sudafricano por violar el derecho de patentes. Glaxo Wellcome Ltd. (uno de los actuales miembros del imperio empresarial GlaxoSmithKIine) financió dos ensayos en el Hospital Nyiró Gyula de Budapest con una sustancia denominada lamotrigina. A raíz de dichos tests, muchos pacientes maníaco-depresivos no recibieron ningún medicamento eficaz durante una fase aguda de su enfermedad. Según la Declaración de Helsinki, suscripta por la Asociación Médica Mundial, está prohibido y es éticamente condenable tratar enfermedades graves sólo con un placebo cuando ya existen medicamentos probados.
En el año 2000, GlaxoWeIlcome lanzó al mercado la píldora para la abstención tabáquica marca Zyban. La sustancia allí contenida (bupropion) había sido retirada del mercado norteamericano en 1985 debido a que con frecuencia causaba convulsiones epilépticas. En 1989, este principio activo reapareció en EE.UU. como antidepresivo, y en 1997 comenzó a comercializarse como medicamento para dejar de fumar. El efecto del Zyban contra la adicción es muy cuestionado. Una investigación demostró que, tras un año de tratamiento, aproximadamente uno de cada cinco fumadores había abandonado su hábito. Por su parte, otro estudio arribó a la conclusión de que, tras un año de tratamiento, no había diferencia alguna entre el Zyban y un placebo.
La revista berlinesa especializada arznei-telegramm informa que desde el lanzamiento al mercado ya se han registrado 35 muertes relacionadas con la ingesta de Zyban. La empresa se negó a brindar información al respecto, señalando que los datos, “por norma, sólo están a disposición de las autoridades”. Según arznei-telegramm, la firma viola el derecho a la información y minimiza de manera intencional la potencial amenaza del Zyban. Habida cuenta de los graves efectos colaterales, arznei-telegramm aconseja no utilizar este remedio.
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KNOLL GmbH (ABBOTT LABORATORIES)
“Líder en responsabilidad social”
Productos, marcas
Medicamentos de Knoll: Isoptin, Kalinor, Paracodin, Reductil
Medicamentos de Abbott: Flotrin, Klacid
Alimento bebible de Abbott: Ensure Plus Drink
Imputaciones
Trabas a la fabricación y comercialización de medicamentos vitales en un país en desarrollo, prácticas prohibidas en la comercialización de un medicamento.
En diciembre de 2000, Abbott selló la compra de Knoll (laboratorio alemán que hasta entonces era una filial de la mayor empresa química del mundo: BASF) Knoll fue fundada en 1886 en la localidad alemana de Ludwigshafen, a orillas del Rin, y ganó notoriedad sobre todo a través de la comercialización de su adelgazante Reductil. La empresa no publica informes comerciales propios. Abbott fue fundada en 1888 por Wallace C. Abbott, un médico oriundo de Chicago, y opera fundamentalmente en el sector de la salud. Su gama de productos abarca medicamentos, alimentos, técnica medicinal y de diagnóstico. En Europa, la ley prohibe que los laboratorios publiciten medicamentos de venta bajo receta. En 1999, sin embargo, la firma Knoll -por entonces aún filial de la empresa química alemana BASF- lanzó al mercado el nuevo adelgazante Reductil e hizo caso omiso de esta prohibición demostrando una total falta de escrúpulos. Los consumidores recibieron cartas enviadas por la compañía, las cuales, de manera engañosa, afirmaban que se trataba de un “medicamento científicamente probado para la pérdida de peso definitiva“. Hay declaraciones de la propia compañía que demuestran exactamente lo contrario: al final del tratamiento, el peso corporal vuelve a aumentar con gran rapidez (“efecto yo-yo”) En virtud de los posibles efectos colaterales, muchos especialistas desaconsejan su uso. A todo esto, los destinatarios de las cartas se preguntaban cómo sabía la firma que ellos estaban excedidos de peso. ¿Por el médico que los atendía? ¿Por la empresa que les vendía ropa por correo? A comienzos de 2001, Knoll (filial de Abbott Laboratories) y otras empresas de la industria farmacéutica demandaron al Gobierno sudafricano por violar el derecho de patentes.
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NOVARTIS
“Responsabilidad por un desarrollo sustentable”
Productos, marcas
Medicamentos para personas: Briserin, Calcium Sandoz, Codiovan, Corangin, Estraderm, Fenistil, Foradil P, Insidon, Lemocin, Magnesium Sandoz, regulador intestinal Neda, Nicotinell, Optalidon N, Otriven, Rhinomer, Ritalin, Spasmo Cibalgin, Tegretal, Venoruton, Voltaren, Zymafluor D
Medicamentos veterinarios: Clomicalm, Program, entre otros
Alimentos de Wander AG: Ovomaltine, Isostar, Ocléa Aviva
Imputaciones
Financiamiento de ensayos clínicos no éticos, trabas a la fabricación y comercialización de medicamentos vitales en un país en desarrollo.
En 1996 dos firmas suizas, Ciba Geigy y Sandoz, se unieron para formar Novartis. Ésta se cuenta entre las empresas líderes del campo farmacéutico, pero también es un gigante dentro de los fabricantes de medicamentos veterinarios y productos alimenticios varios. Una de las marcas más conocidas de Novartis, desarrollada ya en el año 1909 y distribuida por la subsidiaria Wander, corresponde al extracto de malta Ovomaltine. Otras marcas de uso habitual son las de los medicamentos Voltaren, Otriven y Calcium Sandoz. A comienzos de los años ‘80 Sandoz ocupó los titulares en los periódicos: se había descubierto que la firma donaba abultadas sumas a los médicos para intentar influir sobre sus decisiones profesionales. En mayo de 2001, Novartis adquirió el 20% de las acciones de su competidora Roche.
También en el año 2001, Novartis Sudáfrica y otras 38 empresas de la industria farmacéutica demandaron al Gobierno sudafricano por violar el derecho de patentes.
En el Hospital Nyiró Gyula de Budapest, Novartis financió un estudio con la sustancia experimental iloperidona (Zomaril) durante el cual muchos pacientes esquizofrénicos no recibieron ningún medicamento eficaz. Según la Declaración de Helsinki, suscripta por la Asociación Médica Mundial, está prohibido tratar enfermedades graves sólo con un placebo cuando ya existe un medicamento probado. Al cierre de las investigaciones realizadas para este libro (fines del año 2001), la iloperidona estaba por lanzarse al mercado.
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PFIZER INC.
“Life is our Life’s Work”
Productos, marcas
Medicamentos de Pfizer: Accuzide, Celebrex, Codipront, Diflucan, Dilzem, Gelonida, Norvasc, Sab, Sortis Valoran N, Viagra, Zithromax, Zoloft
Medicamentos de la subsidiaria Warner Lambert: Anusol, Benadryl, Gelusil, Hexoral, Kompensan, Olynth, Rhinopront, Rhinitussal, Yxin
Maquinillas de afeitar y accesorios de Wilkinson
Chicles de la marca Trident
Medicamentos veterinarios: por ejemplo, de la marca Revolution (contra moscas y gusanos)
Imputaciones
Ensayos clínicos no éticos y “maquillaje” de resultados arrojados por tests.
En 1849 dos inmigrantes alemanes procedentes de Ludwigsburg fundaron en Nueva York la Pfizer & Comp. Hacia fines de la Segunda Guerra Mundial, esta firma pasó a ser líder mundial en la fabricación de penicilina. En la actualidad, la empresa se concentra en el desarrollo y la venta de medicamentos para personas, pero también da prioridad al rubro de la salud animal y a los productos relacionados con el cuidado del cuerpo. En junio de 2000, Pfizer adquirió la compañía farmacéutica Warner Lambert y se convirtió así en la empresa más grande del sector a nivel mundial. En 1998, la compañía había ocupado los principales titulares de los periódicos debido al desarrollo del Viagra (para disfunciones eréctiles) En los años noventa, Pfizer participó por lo menos en una docena de ensayos con el antimicótico fluconazol (nombre comercial: Diflucan) Los resultados fueron manipulados por medio de grandes tretas. Lo que se quería investigar era si el fluconazol combatía las micosis con mayor eficacia que su competencia, la anfotericina B (nombre comercial: Ampho-Moronal) de la empresa Bristol-Myers Squibb. Resultado: el fluconazol era claramente mejor. Sin embargo, investigaciones efectuadas en 1999 descubrieron que estos ensayos estaban “maquillados” y que se habían cometido varios errores graves. Por ejemplo, la anfotericina B (el producto de la competencia) había sido suministrado a los pacientes por vía oral: un craso error desde el punto de vista médico, ya que la droga sólo es eficaz cuando se la inyecta. No sorprende entonces que el fluconazol haya salido mejor parado. Al ser consultados por los investigadores, los médicos involucrados se negaron a responder, o bien declararon que ya no tenían ninguna documentación en su poder. Pfizer tampoco presentó su descargo. Diflucan es hoy el antimicótico más recetado en el mundo y le aporta a Pfizer una cifra superior a los 1.000 millones de euros anuales. En 1996 se declaró en Nigeria una epidemia de meningitis entre la población infantil. En ese momento, Pfizer es¬taba trabajando en la aprobación de su nuevo antibiótico: la trovafloxacina. Como en EE.UU. los casos de meningitis son muy poco frecuentes, la empresa decidió aprovechar la oportunidad: un grupo de médicos voló a Nigeria y utilizó a los niños enfermos como conejillos de Indias. Once murieron. Evaristi Lodi, de la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras, estuvo en el mismo hospital intentando tratar a los niños con remedios ya probados. Esto dijo al Washington Post a propósito de la muerte de una niña que había sido tratada con trovafloxacina, el nuevo antibiótico de Pfizer: “Podría considerarse un asesinato.” Y agregó: “Los pacientes y familiares aclararon que a ellos nunca se les informó que serían parte de un ensayo clínico. Si estuviese facultado para hacerlo, yo a esos médicos les quitaría la matrícula.” La trovafloxacina fue aprobada en diciembre de 1997 en EE.UU. y poco después en la Unión Europea (pero sólo para el tratamiento de adultos, no de niños) En poco tiempo el medicamento se convirtió en un éxito de ventas. Sin embargo, en 1999, al conocerse informes sobre efectos colaterales, entre los que se mencionaban daños hepáticos y casos fatales, las autoridades sanitarias de EE.UU. impusieron fuertes restricciones en su aplicación. En junio de 1999, las autoridades europeas encargadas de otorgar la aprobación recomendaron retirar el medicamento de la venta, con lo cual Pfizer debió quitarlo del mercado europeo.
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SCHERING AG
“Con Schering, la xenofobia y la ignorancia no tienen ninguna oportunidad”
Productos, marcas
Medicamentos: Betaferon, Climem, Diane, Femovan, Gynodian Depot, Microgynon, Miranova, Yasmin
Imputaciones
Trabas a la fabricación y comercialización de medicamentos vitales en un país en desarrollo, comercialización de peligrosas píldoras anticonceptivas
En 1851 el químico Ernst Schering inaugura una farmacia en Berlín y comienza a fabricar productos químicos. La firma se desarrolla rápidamente hasta convertirse en una empresa industrial. En 1929 se funda la Schering Corporation como subsidiaria en EE.UU. Ésta es expropiada en 1942, cuando EE.UU. interviene en la guerra. En la actualidad, el laboratorio norteamericano Schering Plough no tiene ningún tipo de relación con la alemana Schering AG.
Schering AG realiza productos que se destinan básicamente a terapias hormonales y de sustitución hormonal, así como también al tratamiento de enfermedades de la piel. En 1961 la empresa lanza al mercado alemán su primera píldora anticonceptiva con el nombre de Anovlar.
Schering AG posee el 24% del paquete accionario de la AventisCropScience, una empresa líder en protección de cultivos y tecnología genética. A comienzos de 2001, la Schering Proprietary Limited Boehringer Ingelheim (filial de Schering) y otras empresas de la industria farmacéutica demandaron al Gobierno sudafricano por violar el derecho de patentes.
La revista especializada berlinesa arznei-telegramm efectuó varios informes sobre la píldora anticonceptiva Femovan de Schering, advirtiendo acerca de los frecuentes y graves efectos colaterales. En 1995, el Instituto Alemán de Medicamentos y Productos Medicinales restringió el uso de este anticonceptivo y de otros similares. Los fabricantes apelaron la decisión ante el tribunal contencioso-administrativo de Berlín y, curiosamente, obtuvieron un fallo favorable. Las restricciones fueron levantadas, arznei-telegramm señaló que los peritos operaban para los fabricantes y que habían sido “manipulados”. En diciembre de 2000 -la medicina avanza a paso lento-, científicos ingleses comprobaron de manera fehaciente que las píldoras tipo Femovan duplicaban el riesgo de tromboembolia con respecto a los anticonceptivos normales. Acto seguido, arznei-telegramm exigió al Ministerio de Salud que estableciera definitivamente una prohibición sobre dichas píldoras. Hasta el día de hoy (15 de mayo de 2001), eso no ha ocurrido.

Joer que largo O_o Me he tirado un buen rato pa leerlo todo xd
En fin, el famoso libro de las marcas del que me hablaste hace meses en aquel Turco…
Hay que ver la cantidad de esqueletos en el armario que tienen las empresas importantes.
Esto por desgracia es algo normal. No se puede evitar que una compañia aplaste todo lo que tenga por delante. Que use niños como conejillos de indias, ke haga gases para matar gente, que denuncie a paises tercermundistas, que use placebos en lugar de medicamentos reales, o que ponga a la venta medicamentos no adecuados….
El dinero lo mueve todo. Y la gente que dirige estas empresas se deja llevar solo por eso. Si cae alguien por su culpa, que mas da… son solo daños colaterales… y lo importante son las ganacias…
(esto es sarcasmo, no me malinterpretes aki)
La sociedad es asi y no creo que cambie hasta que se de cuenta que lo que hace es autodestruirse.
Es una pena…
Es una pena, pero la verdad es que se entiende que pidan mucho dinero por medicamentos para enfermedades terminales, una cosa es que te duela la cabeza, si las aspirinas fuesen muy caras, la gente pasaría de comprarlas, más que nada porque si te duele la cabeza, duermes un poco y se te pasa, pero la gente que tiene una enfermedad más jodida y que no puede pasar sin determinados medicamentos, no tiene más remedio que comprarlos, y ahí es cuando los laboratorios ganan dinero.
Ojo, que no defiendo la situación, pero desde el punto de vista del presidente de un laboratorio en concreto, es lo que debe hacer por su empresa, ya que es una empresa y no una ONG, además ha tenido que pagar a mucha gente para que pudiesen fabricar esos medicamentos, y tienen que recuperar el dinero de alguna forma.
Se que muchos no estaréis de acuerdo, pero hay que ponerse en el lugar de las dos partes, uno se está muriendo y no tiene dinero para pagar medicinas, pero el otro tiene un negocio, y tiene que mantenerlo para poder seguir adelante, para poder seguir echándole gasolina a su Mercedes.
Es cierto, no son una ONG, y han invertido mucho tiempo y mucho dinero para la elaboración de medicamentos. Pero también es cierto que su principal objetivo debería ser la salud de las personas y no el dinero. Aquí entra en juego la Ética y la Moral. Si tuvieráis una empresa farmacéutica, ¿denunciariáis a Sudráfrica por violar el derecho de patentes? ¿venderiáis en áfrica los medicamentos al precio que se venden en Europa?
Todo esto es bastante polémico.
¿Quién no ha ido alguna vez al médico y le han dado un medicamento de una marca concreta, cuando le pueden recetar el medicamento genérico que es mucho más barato? Las farmacéuticas muchas veces sobornan a los profesionales sanitarios para que receten sus productos. ¿Es ético? ¿Quién es aquí el perjudicado? ¿El paciente? ¿Sanidad? ¿La empresa de medicamentos genéricos?
A mí lo que me parece más grave de los asuntos de las farmacéuticas es que jueguen con la salud de las personas empleando a gente como conejillos de indias o falsificando los datos de test y ensayos clínicos.
Yo no quiero hablar demasiado sin conocer bien el tema. Ayer, después de leer tu post, estuve viendo la peli “El jardinero fiel”. No sé si llegarán al punto de matar a gente de Reino Unido u otros países occidentales para que no salgan a relucir sus delitos contra la humanidad (es lo que son).
Yo comprendo que son una empresa y que, como tal, les tiene que salir rentable. Pero una cosa es rentable y otra cosa es “más que rentable a costa de lo que sea”, incluyendo la vida de las personas. Lo que quiero decir es que comprendo que tienen que vender los fármacos a un precio que sea mayor que el coste de producción, pero a raíz de lo que plantea yomeniego, no me parece ética, moral, ni HUMANAMENTE correcto venderlo a precio de mercados occidentales en sitios donde su nivel económico es mucho menor. En las circunstancias en las que están, a ellos no les queda más remedio que MORIR sin poder acceder a un medicamento que les cure o les ayude, porque no tienen los recursos suficientes. Y si su país decide fabricar unos fármacos más baratos para dar acceso a ellos, a estos gigantes farmacéuticos, ojo, que no están precisamente muriéndose de hambre, lo que se les ocurre es denunciarlos. No está bien, y para eso no hay que saber leyes.
Sobre los ensayos clínicos aprovechándose de la gente de países subdesarrollados (de esto es de lo que va El jardinero fiel) y del falseamiento de datos, poniendo en peligro la vida de las personas que sean, sin importarles, me parece que mi opinión está clara sin decirlo ahora directamente… Sé que esto no está bien, pero deberían ser ellos y sus familias a los que sometierean a ensayos como los que hacen y los dejaran morir.
Y, a parte de eso, sobre los sobornos a los médicos, me parece fatal que lo hagan. Y también me parece fatal que los médicos los acepten. No sé si en otras circunstancias distintas a las nuestras puede ser comprensible, pero es vergonzoso lo que se comentaba arriba, que nos receten un medicamento más caro que otro sólo por las ventajas que se llevan ellos; también es su ética muy cuestionable.
ana, gracias por tu opinión. La verdad es que tengo que decir que estoy 100% de acuerdo contigo. No se puede jugar así con las vidas humanas, y sacar beneficios a costa de la salud de las personas. Me pone los pelos de punta.