Hoy estoy especialmente cabreada. Definitivamente, odio a los españoles, porque nuestra cultura es una de las más machistas que existe en la Unión Europea (y ya no hablamos ni del resto de Europa ni de otros continentes). Y como no, acompañándonos en nuestra intolerancia y machismo extremo está, sin duda alguna, Italia. Pero es que me toca la moral, cuando un italiano MACHISTA más que nadie viene y suelta así, sin venir a cuento, que los españoles son megasuperhipermachistas…. y acto seguido te salta con: “¡Te has líado con todos menos conmigo!” (Por cierto, qué forma más apropiada de intenar liarse con alguien, ¿no? Le dices que se ha líado con medio Mundo y así seguro que la tienes en el bote… ¡SIGUE ASÍ, CHAVAL”); o “A ti te gustan todos menos los españoles y l0s italianos”. Acaba de decirme que los españoles son unos machistas, y luego me echa en cara que no me gustan los españoles.
Pero la cosa no acaba ahí…. al Topoioio (como “cariñosamente” le hemos apodado), no se le ocurre otra cosa que f****rse a la tía más fea e insoportable que puedes encontrar en una noche de fiesta, enfrente de todas las personas que en ese momento pudimos presenciar tan desagradable espectáculo, sólo con la excusa de “no, si ella no me gusta, pero es que no me gusta dormir solo”. Nuestros ojos no pudieron resistir más, así que mandamos a aquella peculiar parejita a una de las habitaciones de la casa de mis amigos. Después de aquello la chica se empeñó en contarnos al resto de gente que “los italianos la tienen pequeña”. Y yo…. YO NO QUERÍA SABER ESO, de verdad, que no me importaba.
No contento con el resultado de la noche, unas semanas después aquel italiano intentó, en vano, tocarme en la cama de mi amiga. Disimuladamente me levanté de la cama, dije que tenía que ir al baño, y después de varios intentos conseguir esquivar a aquel tíopegatina.
Desde aquel día su forma de conquistarme consistió en echarme en cara todo lo que a él se le ocurría: “Claro, como no soy de Europa Central ni del Norte”, “Como a ti sólo te gustan los filandeses”, “Tienes las piernas como si jugaras al fútbol”….. me agarra por detrás de la cintura, me coge y me impide andar…. Nada, sigo ignorándolo…. Empieza la fase “hacerme sentir inferior”: “No me gustan las chicas como tú porque sólo te gustan las relaciones casuales” “Tú no serías capaz de enamorarte de nadie” “Eres la española más fría que conozco, por eso te llevas también con los del Norte”….
Se acabó, eso ya pasaba de castaño oscuro. Que un tío feo me esté haciendo sentir inferior para liarse conmigo. Y encima me suelta que no le gustan las chicas como yo porque, según él, me gustan las relaciones casuales (bueno, lo que el hizo con la tía fea no es una relación casual, porque claro está, él es tío y los tíos es normal que tengan esas relaciones. Eso sí, yo para él soy una pedazo de zorra de pies a cabeza. Pobre ignorante. Aún tiene el valor de decir que los Españoles son machistas).
Pero como siempre, aquí estaba yo para evitar que siguiera diciendo tonterías, así que una noche, con las mismas amigas que estuvieron presentes cuando aquella chica fea nos dijo que el Topoio la tenía pequeña, mi querídismo amigo empezó con sus comentarios: “Siempre vas con los finlandeses o con los alemanes” “Si hay un grupo de 100 tú siempre buscas al más guapo”…. ¡Llegó mi turno!
- “A**** nos ha dicho que la tienes pequeña”
Silencio….. Una de mis amigas mira para otro lado y sonríe de una forma muy cómplice. El italiano me mira y me pide que me calle. Se pone nervioso. “Me lo ha dicho A*****”- insisito.
Me mira, me vuelve a pedir que me calle. Se pone más nervioso. Se levanta de mi lado y cambia el sitio con la dulce R****. Ella no habla español, así que me pregunta: Why is he angry?
Él sólo me dice: “Calla”. Yo contesto: “Pero si ella ya lo sabe, si nos lo dijo a todas A****”.
R**** continua preguntando “Why is he angry?”. Al cabo de unos minutos le contesto a R***, en mi penoso alemán:
- Ich habe ihm gesagt, dass A**** euch gesagt hat, dass er einen kleinen Schwanz hat. Deshalb ist er auf mich böse.
Mi amiga se gira inmediatamente, y le responde al Topoio: “But it’s not her fault, you should be angry with A***, not wiht her”.
El Topoio se levanta, me envía una mirada fulminante y se marcha, cabreado.
Hoy ha sido la última vez que he hablado con él. Según él, lo que hice el otro día no tiene perdón, es incluso denunciable (decirle a un tío que alguien le ha dicho que la tiene pequeña es un delito de toda la vida, por si no lo sabíais), y que es de ser poco adulta, y que no soy lo suficiente adulta para tener una relación con él. Jojojojo, demasiada tontería junta en un sólo comentario. Realmente, me sorprende mucho que este chico no esté jugando al balonm-culo (ehem), o no lo haya intentado.
Mi respuesta:
- ¡Pero si yo no quiero nada contigo!
- Bueno….. -
- Además, me llamas poco adulta…. ¿Me lo dice el que se lía a la tía menos atractiva que ve sólo porque no le gusta dormir solo? Sí, claro…. y luego tengo yo la culpa de que tú la tengas pequeña, ¿no? Y de que tu rollo vaya diciendo por que ahí que la tienes pequeña también es mi culpa, ¿verdad? Joder, luego dices que en España son machistas, pues en Italia no os quedáis cortos, ¿eh?…. ¡¡PUTO MACHISTA DE LOS COJONES!!
Se acabó la conversación, mira que hay tíos que tienen el cerebro ahí abajo, eh…. ¡y encima pequeño!
Ains, cada día me estoy volviendo más hembrista…. ¿por qué será?
